Bailando… con mi Cuba

Esto es un joyita, señoras y señores, simplemente, ¡UNA JOYA!  Punto y aparte.

Bueno, no, déjenme explicarles.  Cuando uno oye música cubana, está claro ya que a todo el mundo se le va el piececito y empieza a seguir el ritmo con las manos, y a tararear, y a dar pisaditas en seco, así con el zapato, siguiendo el ritmo pegajoso de la canción.   Pero ésta no es una canción cualquiera.  O mejor dicho, la canción en sí es muy buena, y muy pegajosa, pero el video en particular es especialmente pegajoso, porque esa niña, que ya no es una niña, ya es una mujer, y su embrujo de gitana bailaora, te endroga con su belleza y su gracia, y claro, no te paras del asiento hasta que no termina la canción.

Hablo del video “Bailando” de Descemer Bueno (con) featuring GDZ, que pueden disfrutar en el sitio web Vimeo.com, con su resolución de alta definición (HD), “Bailando” Descemer Bueno con Gente de Zona.  O en YouTube, aquí abajo:

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En YouTube había una versión de baja resolución, en http://www.youtube.com/watch?v=JeaU2oSEbgI?rel=0&w=853&h=480.  El enlace puede que ya no esté activo.

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Especialmente agraciado quedó el momento íntimo de las dos caritas al final del video, con ese “choquecito” espontáneo de naricitas, y ella tan dulce, uy…  ya.  Déjalo así, mi socio, ya, corten, dice el director que paren, que eso quedó perfecto.   Yo digo que si algo faltaba en el video, para darle el toque justo de sensualidad que este video necesitaba, esa carita de mujer, ya no de niña, pues ese “choquecito” de naricitas le puso el punto final, la gotica final que llenó la copa, en el buen sentido de la palabra, una gotica de miel que llenó la copa del balance perfecto entre lo sensual y lo divino.

En otra lectura, menos formal, yo creo que también te revuelca por el suelo, así, ¡fuá, dále pal piso! ¡noquea’o!  No digo yo, con tanta belleza, chico, ya esto es un abuso ya, compadre. Y es ahí entonces cuando el pobre televidente comienza a imaginarse cosas….  (ay, Dios, esto se va a poner bueno), en fin, eso es otra lectura, para los varones de la manada.

Pero claro, compadre, ¿qué se puede esperar de un video con una letra así?

… bailando-ooooo, bailando-ooooo, 
tu cuerpo y el mío llegando al vacío, subiendo y bajando,
bailando-ooooo, bailando-ooooo,
ese fuego por dentro me va enloqueciendo, me va saturando…
 
(…)  
 
Yo quiero estar contigo, vivir contigo, bailar contigo, tener contigo 
una noche loca, ay, besar tu boca…
Yo quiero estar contigo, vivir contigo, bailar contigo, tener contigo 
una noche loca, con tremenda nota…”    
 

¿Te das cuenta?  Bastante bien quedó el producto final con toda la tentación (a lo Romeo y Julieta con final feliz, siglo XXI en el calor de La Habana), que tienen que haber sentido los directores y productores del video.  Con sinceridad y justeza, Kudos for the Director!  ¡Aplausos para ese director!

¿Qué no se imagina uno en un video de jóvenes (cuerpos jóvenes y almas jóvenes), bailando así, suave y duro a la vez, a la antigua y al paso moderno?  El resultado final es un video divino que exuda juventud, imaginación, placer, alegría, y vida.  Claro que se explota un poco la sensualidad, acaso virginal, de estas relaciones de insipiente amor juvenil, y de atracción física que comienza en la adolescencia.  Y en este caso, una atracción sana y hermosa entre dos jóvenes bailarines de una academia, o de dos escuelas de danza separadas.   

Bueno, un aparte para celebrar la genial idea de la “confrontación” de lo nuevo y lo viejo, de lo tradicional y lo moderno, de lo formal español y lo callejero cubano,  de los elegantes vestidos y peinetas y peinados andaluces de La Habana colonial, por un lado, y por el otro, la indumentaria informal de trapos, recortes, y harapos callejeros de La Habana moderna. ¡Qué bonito el enjambre de bailaoras jovenciticas, bailando por sevillanas ahí en la esquina de la calle, con sus moños y lacitos, y un mar alegre de faldas y abanicos amarillos!

Y ni te cuento de esos tentadores vestidos rojos, uy, ¡qué problema!  Yo creo que eso fue intencional, ¿sabes?  Sí, como para desbocar a los toros…  No, espérate, ya pa’ desquiciar a los jovencitos que hasta ese momento no se hayan quedado bobitos ahí, babeándose ante tal belleza, con la escena del baile de sevillanas en el pasillo de la casona, frente a los ventanales, junto al espejo, no, ya, ahí sí que ya eso es pa’ romperle el coco al televidente,  pero completo, ya, desquiciado, y bueno, eso prácticamente es mandarlo de cabeza para el psicólogo.  Muy bonita la bailaora en esa escena, y muy bien logrado el hechizo del amor a lo Romeo y Julieta, solitos los amantes, lejos del mundo, y el pobre Romeo, sufriendo ahí bobito con el pelo y la sonrisa y el baile y el encanto de Julieta.  Ya tú sabes…  ¡Candela con el sindicato!

Hay momentos muy lindos, si se ve con mente sana–cosa difícil en los videos del siglo XXI, donde la chabacanería y la vulgaridad simplemente reinan.  Este no es el caso, para nada.  “Bailando” es un video maravilloso donde la belleza, la gracia, y la imaginación juveniles de sus personajes desbordan la copa, en el buen sentido de la palabra, y reinan con brillo en la engalanada fiesta, de principio a fin.  Y lo demás es buen baile, buena música, y buena energía… de amor juvenil.

Sería yo injusto si no mencionara la absoluta magnificencia de tantas caras jóvenes y alegres, que en conjunto ayudan a que la historia de los jóvenes amantes fluya con naturalidad y constante frescura, tanto las de las muchachas, bellísimas, como las de los muchachos, muy a tono en sus bailes y malabares de danza con la esencia de la trama.   Me encantó ver a todos estos jóvenes, los cubanos de nuestra juventud de hoy, sobre todo la escena de las muchachas que se “enfrentan” bando contra bando, al comienzo, al estilo de un West Side Story andaluz, pero con un sabroso ritmo cubano, un reggaetoncito cubano a son de guitarra española y palmadas, y con sabor a “nota” de cerveza y tequila, en las calles de nuestra querida Habana.

Hay obviamente un montón de similitudes con la vida real de la Cuba de hoy.  Y claro, eso somos:  la hermosa arquitectura colonial de La Habana Vieja, con sus centenarias columnas medio derruidas, pero ahí presentes, paraditas, hermosas, y alegres al paso de los ciclones y de los rumbones; eso somos: la reliquia de un mundo de encanto, hoy ya ido de muchos países, pero que vive en nuestra música y nuestra gente, el encanto, la gracia, la magia de lo imperecedero.   Chequéate el minuto 0:37″ – 0:40″, ¿tú viste bien esos ojos gitanos de esta linda cubana?  Díme que no es pura magia, díme, así mismo: ¡Pura Magia!

Si usted lee con detenimiento los créditos del video, justo al comienzo, verá que los muchachos del video, tanto las bailarinas españolas y sus bailarines españoles acompañantes, así como los bailadores callejeros, con un toque moderno, retro, y hasta de break-dance, son todos estudiantes de La Compañía de Ballet Juvenil y del ya afamado y exitoso grupo Ballet Lizt Alfonso.

Y sin ser demasiado chovinistas en defensa de la extrema belleza de la mujer cubana, aunque la letra de la canción está buenísima, fresca, actual, movida, y la musiquita está muy linda y todo eso, oye, que nadie se engañe, compañeras y compañeros, seamos sinceros, lo mejor del video es Ana Karla Suárez Lima, la bailarina española que llena de gracia andaluza, y de frescura juvenil, y de encanto femenino todas las esquinas de este divertido cortometraje.

Coincidentemente, Ana Karla es la hija de una amiga querida, de la Escuela Lenin y de la Facultad de Lenguas Extranjeras (Universidad de La Habana).  Esta bellísima bailaora sacó los ojos y las cejas de su madre, Dania, que tiene una carita igual de bella y unos ojazos y una sonrisa que te envuelven, así de rápido, ¡pum!, noqueado en la lona.  Lo mismo que su tía Olivia, compañera mía de la Escuela Lenin, de quien sacó un poco también esa sonrisa dulce y alegre.  Y la hija de Olivia igual, ¿eh?  Otro “bombón” cubano, muy lindas estas muchachas.  Oh, sí, sí, son un montón de mujeres lindas en esa familia.

Y lo digo con todo respeto, sin ofender a Dania, Olivia, o ninguna de mis amigas, que como yo, tenemos hijas hembras, que ya son mujeres.  Vamos, no hay que confundir nunca el justo aplauso y las loas merecidas a la belleza feminina, con la vulgaridad innecesaria y la burda indecencia que inundan hoy día los medios de difusión masiva y las redes sociales.  Triste pero cierto.  Por eso es loable y magnífica esta obra, este video musical, sobretodo porque pudiendo haberse descarrilado el tren (el proyecto) hacia lo banal, lo impuro, lo vulgar, lo indecente, el director Alejandro Pérez, la directora artística Lizt Alfonso y sus coreógrafas, el cuerpo de baile, y sus actores/actrices perseveraron por el camino difícil hasta encontrar el balance de lo artísticamente hermoso, acaso picante, lo sutil, lo mágico, lo inolvidable.

No, de verdad, aunque yo no soy experto en baile ni coreografías ni nada de eso, yo te digo que el video y todo el montaje coreográfico quedaron buenísimos, ¡bárbaros!, como se dice en mi tierra.  Pero sin la gracia y el encanto de la joven Ana Karla como bailaora, y los muchachitos y muchachitas que al final escogieron, simplemente no hubiera tenido el gran éxito que ha tenido en Internet.  La gente se lo pasa y se lo dedica a cada minuto en Facebook, Twitter, Pinterest, Instagram, Tumblr, y todas las redes sociales.   De hecho, con toda esta atención y popularidad que ha recaudado, tengo entendido que está compitiendo entre las nominaciones de los mejores videos del año en los Grammys Latinos, que se celebrará ahora a mediados de noviembre del 2013 allá en Las Vegas.   Oye, yo como buen cubano, ya estoy rezando para que el videíto suba y suba y suba… oye, caballeros, recen ahí conmigo, por favor, vamos, cooperen ahí con un buen reza’o…   ¡Ojalá!

Bailandooooo…Bailandooooo… ♪  tu cuerpo y el mío… ♫   ¡Ay, Dios, qué problema!  

♥♥   

Ricardo Trelles

Postdata:

Justo es justo, y cuando alguien se luce en su trabajo, no debe faltar nunca un aplauso de reconocimiento y aprecio, de quien disfruta los resultados de ese gran trabajo.  Así que ¡Gracias y Mil Aplausos!   ¡Muchas Felicidades!  Thank you!  Kudos for such a great job!   Congratulations!   Estos son los créditos del video cortometraje:

DESCEMER BUENO con Gente de Zona / BAILANDO

Dirección y Fotografía:  Alejandro Pérez   /   Asistente de Dirección: Juana M. Herrera, Yoan, Victoria   /   Producción: Ernesto Ibarzabal   /   Edición: José Lemuel (Pepito)   /   Post-producción:  Pedro Vázquez   /   Maquillaje:  Catalina

Ballet Lizt Alfonso   /   Coreografía:  Diana Fernández e Indira Alvarez   /   Intérpretes:    (1)  Solista Ana Karla Suárez,   (2)  Cuerpo de baile de La Compañía y Ballet Juvenil,        (3)  Músico invitado de La Compañía:  José Julián Morejón (percusión)

Escuela ENA (La Habana, Cuba)   /   Coreografía:  Roclan

 

♥♥   

Nuevo Video o Re-Make de Enrique Iglesias 

Y bueno, al final, hoy es día 10 de abril, y acaban de estrenar hoy, o hace poco, el video de Enrique Iglesias con Gente de Zona y Descemer Bueno.  Y el Ballet Lizt Alfonso.

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Como ven, hay una buena cantidad de escenas que han sido copiadas textualmente, exactamente igual que en el primer video.  Tengo la impresión de que en muchas escenas las filmaciones las hicieron en República Dominicana, o Puerto Rico, o Cancún, o algún lugar del Caribe, con calorcito, mucho Sol, y muchos ombligos al aire.   Esto sólo lo puede notar un cubano (lo de los ombligos no, digo, lo de que no es en Cuba).  Si usted ha caminado bien las calles de La Habana, usted sabe bien que los puentes de los “expressways” o de las entradas a las vías rápidas de la urbe no son como estos.  Además, en Cuba las casas se están cayendo a pedacitos, de la falta de mantenimiento, y ni siquiera las han arreglado o pintado en décadas.  Vaya, que eso de desperdiciar la pintura en graffiti en las calles, no, qué va, eso no es en Cuba.  En Cuba no hay pintura ni pa las casas, socio.

En el túnel, los bailarines son todos mulaticos y mulaticas.  No hay nada malo en eso.  Cuba está llena de negritos y negritas, de mulaticos y mulaticas, pero también de blanquitos y blanquitas, y rubiecitas y rubiecitos.  Esto no es discriminación, por favor.  Yo creo en la igualdad de las razas y el derecho de todos a respirar el mismo aire.  Y creo en la libertad de escoger.  Si le gustan las mulatas, dále palante con las mulatas, que Cuba en este departamento no le sigue a nadie.  Si le gustan las negritas, dále palante, que las hay bellas en mi tierra, flaquitas, gorditas, chinitas, jabaítas, claritas, oscuritas, como usted quiera.  Si le gustan las blanquitas y rubiecitas, oye, hay pa escoger también, y no tienen nada que enviarle a una europea.  Cuidado las europeas cuando vean a una cubanita subir a la pista de baile.  O cuando venga una criollita de Wilson caminando por el Coppelia o La Rampa. Digo esto de la variedad tonal (de tez), porque en el video original hay una participación extensa, inclusiva, más variada, de TODAS las razas, TODAS las edades, TODOS los estratos sociales, que por lo que parece, sería más representativo de la sociedad cubana.

Y en este segundo video, me da la impresión de que, como el gobierno de Cuba no le daría nunca visas a todos los bailarines del Ballet Lizt Alfonso, a algunos sí, pero a todos no–ni del Ballet Lizt Alfonso ni de ningún ballet, porque se le pudiera quedar el ballet completico, pero completico, todos, pidiendo asilo político en Miami–pues solamente viajaron los artistas principales del reparto, o sea, Descemer, Gente De Zona, Ana Karla, y 2 ó 3 bailarinas y bailarines solistas.  No lo sé, es la impresión que me da, que no todas las escenas fueron filmadas en La Habana.

Ciertamente, el paseíto en bicicleta no es en el Malecón de La Habana.  Eso debe ser en Santo Domingo, o en Mérida, o Fort Lauderdale.  Seguro que es en Santo Domingo, sí, porque además, Julio Iglesias, el padre de Enrique Iglesias, reside en la isla, en Santo Domingo, y claro, tiene que tener un puche tremendo, y una influencia inmensa en facilitar un ambiente familiar en el que su hijo se quede por allí para filmar el video.  Bueno, esto yo no lo sé, estoy suponiendo que sea Dominicana, por las vistas, las banderas dominicanas en el paseo marítimo de las bicicletas, las caras de la gente, y el ambiente de sol tropical y calor caribeño que se respira en las escenas, pero no tengo la certeza de que lo sea.

De todas formas, para ser justos, Enrique Iglesias se ha labrado su camino solo, y aunque el nombrecito del puro ayuda un montón, él, Enrique Iglesias, ha forjado su propio imperio a base de trabajos serios de música latina, y de música en inglés.  Lo digo porque hay que ser justos en la Vida.  Al Dios lo del Dios, y al César lo del César.  Enrique Iglesias no es famoso ni ha llegado tan lejos por cuenta de su padre, sino por él.

The intro, a lo película de Hollywood, le quedó muy bien al director.  Me gustó.  Es una buena forma de invitarse los artistas, los unos a los otros, a disfrutar, a colaborar, en un mundo donde ya no puedes triunfar solo.  Hay demasiada conectividad, por eventos, por Internet, por causas benéficas, por compañías disqueras, etc., como para no aprovechar la bonanza en términos de fama, como de finanzas, que traería llevar a cabo estas recurrentes colaboraciones entre artistas que están en el bombo, y que se benefician mutuamente.

Y muy buena también la presentación de Enrique Iglesias, y los demás, durante esa escena de ‘intro’ en la voz de Descemer.  Desenfado el tono de su voz, como en medio de un juego de dominó con arroz congrí y carne de puerco en cajitas, alegre, acogedora, como vaticinio de la buena música y el ratico feliz que está por venir.

Y bien lograda, en blanco y negro (porque además en la magia de esta canción y de estos bailes sensuales, hay de blanco y hay de negro, como en mi Cuba), decía, muy bien lograda la amena reunión entre amigos, con guitarra, tennis, gorras, gafas, pachangas, cantos, bailes, hasta balones de fútbol (imprescindible para cualquier español), y buena rumba entre amigos, con licor, bulla, alegría, y música cubana, como pasaría en cualquier apartamento de Miami.  O de mi querida Habana.  Amo a mi ciudad natal, mi bella Habana.

Y bueno, un poquito de Photoshop ahí (Adobe Premiere), pa’ retocar a las muchachas y a los niños dándole cabezazos a los balones de fútbol al son de un reguetoncito románticón cubano.  ¿Será que lo que buscan es vender un poco la idea de canción himno de alegría cubana/caribeña con vistas al Mundial de Fútbol de Río 2014?  Ya está ahí el Mundial, ya casi, casi.  Bueno, dále, palante, vamos alante con la historia del fútbol, el flamenco, y el reguetón.

Hay un notado cambio en las caritas de las bailarinas y bailarines.  Ya no se ve el toque de “niñez” e inocencia de antes, acaso la luz exacta que espontáneamente destelleaban esas almas jóvenes.  Es como una transición un tanto apurada, si se quiere, entre las “niñas” y “niños” del primer video, y los jóvenes, “mozos” y “doncellas” ya creciditos de esta segunda entrega.  Esto no encaja mal, y ciertamente, tiene su razón.  No es ilógico, ni es tampoco arbitrario el tener que “revolucionar” las caritas de los niños, porque en la Yuma no puedes vender la idea de niños y niñas bailando así con todas estas poses, movimientos, ademanes, e insinuaciones de índole sexual, de modo que hay que “apurar” ese crecimiento, es decir, “acelerar” un tilín esa mayoría de edad de los niños y niñas bailaores del video original.

Y está muy bien hecho, y muy bien logrado, porque seguramente los muchachitos y muchachitas (o la mayoría al menos) del video original, ya tenían 18 años de edad.  Pero si se pretende comercializar esta buena música, debe evitarse malentendidos que lleven a disputas legales que prohiban la distribución comercial del producto final a gran escala, sobretodo por vía de redes sociales y de sitios de Internet.

Y bueno, el producto final es un problema, de bueno, digo, un “problemazo,” sí, sí, vaya, esa escena del espejo, un “problema” serio.  Bueno, yo es que me pongo nervioso con esa escena del espejo.  Ay, Dios mío, ¿por qué tú me haces esto, chico?  Mi mujer me va a matar a palos.  Mentira, mi mujer sabe lo que hay.  No, no, oye, espérate, y ¿y qué me dices del vestidito negro ése?   ¿Sí, ése mismo, el vestidito negro famoso ahí frente al espejo, y luego, en el hangar o túnel en su baile andaluz ahí pa descocotar a uno, con ese pelo negro así?  Ñó, antes era un vestidito rojo, que volvía loco a cualquiera.  Y ahora me cambian la bola, y me tiran un vestido negro (y más cortico, no se crean que no me dí cuenta, ¿saben?).  Vaya, ya este vestidito negro es como pa’ mandarlo a uno directo pal psicólogo.  No, chico, no, esto no es justo.  Ya esto es un abuso…

En serio, a los que lean esto fuera de Miami, les comento que en los EE.UU. hay un nivel de puritanismo tremendo, acaso un poco hipócrita, sobre lo que se puede publicar en los medios de difusión masiva.  Hay un montón de parámetros, como por ejemplo, los sistemas medidores de tolerancia de contenido en las películas (G, PG, PG-13, NC-17, R, NR), pero muchas veces, lo que la gente compra, si se vende, al final impone lo que se puede hacer o no.  Y en el mundo de internet hoy día, todo, o casi todo se vale, pero aquí en la Yuma, por muy “volao” que uno sea, uno no quiere estar del lado equivocado de la ley, porque te suspenden la licencia comercial, te parten la siquitrilla, y te hacen pagar caro el error.

La canción ha tenido tal éxito de taquilla, que ahora en mayo del 2014, Enrique Iglesias ha grabado con Descemer y Gente de Zona, y Sean Paul, una nueva versión en inglés, a lo reggae (con su toque rasta), a lo hip hop/pop music style, que suena por las calles de Hialeah y de La Habana, día y noche.  

En todo caso, en el mundo de la música, el cine, la televisión, y las artes visuales, si quieres vender música (canción, video, teatro musical, cortometraje, etc.), tienes que enseñar un poco de ombligos.  Punto y aparte.  No te lo cuestiones más.  Si quieres quedar en la listica de la enciclopedia, y quedar para la historia registrado en el diccionario, pues bien, canta, escribe, o pinta lo que quieras.  Pero si quieres llegar al estrellato, y llegar rápido, y vender muchos discos, y forrarte de billetes, pues entonces tienes que enseñar ombligos, socio, no hay de otra.  Do you know what I mean?  Pregúntenle a Shakira y Rihanna.  Bueno, a mí me gusta Shakira, pero en defensa de los valores tradicionales de la familia, yo creo que sí, a veces estos videítos se pasan.  En fin, yo vivo en un país libre, y la libertad va primero.

De todas formas, está claro, los muchachos que compran estas canciones por YouTube, o iTunes, o Google Play, o Zune, o Bing Videos, lo que sea, buscan algo que los conmueva, que los mueva, que los conmueva de verdad, y que los haga saltar del asiento.  Tienen cientos, miles de canciones a su disposición, y claro, la música cubana se vende sola,  sobretodo porque todo lo que tiene el sello de CUBA, todavía goza del privilegio, repito, aún siendo buena música, de lo inalcanzable, lo original, lo impenetrable, debido a los tantos obstáculos para visitar la isla, o de las tensas relaciones entre los gobiernos extremistas de Cuba y los EE.UU., y por consiguiente, de las mil restricciones en comercializar música y músicos norteamericanos allá, en Cuba, oficialmente, o música y músicos cubanos aquí, en la Yuma, oficialmente.

A esto hay que sumarle, que después del superéxito de Buena Vista Social Club a finales de los años 90, de repente, todo productor musical americano, o artista de música, quiere tener en su haber, en su repertorio, en su discografía, algo cubano, algún temita cubano, una rumba, un guaguancó, algo, guayaberas y mulatas, alguna joyita por ahí, alguna interacción o proyecto conjunto con artistas cubanos, porque son buenos, porque tocan buena música, y porque es un sabor de música original, y no fácilmente conquistable.

De todas formas, creo que el video está muy bien logrado.  Es el mismo director, y en la mayoría de las escenas, son las mismas bailarinas y bailarines.  La última línea que añade Enrique Iglesias ya al final “…bailando, amor, bailando, amor, es que se me va el dolor…,” sí que le quedó muy bien, y obviamente, le permite también, aunque la canción no haya sido su composición original, poner su granito de arena, si se quiere, con su propio sello.  Al final, quedó muy bueno.

Bueno, ya, caballeros, ya se acabó la tarea y el estudio individual.  Ahora levántense todos y bailen, señoras y señores, a cantar y a bailar, ¡esto es la Vida!  ¡Que Viva Mi Cuba Bella!

Juzgue usted por sí mismo.  Yo digo que el video original de Descemer Bueno con Gente De Zona está buenísisisisisisisimo, y digo que el video de Enrique Iglesias con Descemer Bueno y Gente De Zona está igual buenísisisisisisisimo, y digo que el baile y la gracia de Ana Karla siguen estando, cómo decirlo …..sísisisisisisisisisisisisisisisisisisim…….

Lizt Alfonso Enrique Iglesias Ana Karla Suarez Lima La Habana
Ana Karla, Lizt Alfonso, y Enrique Iglesias durante la filmación del video “Bailando,” en La Habana 

Ya, por favor, no me castiguen más con tanta belleza, please.  Señor Director, por favor, se lo ruego, ni un videito más, por Dios, que me va a costar el divorcio esto de las bellísimas bailaoras andaluzas de La Habana… y esos ojazos, y esa sonrisa, y ese pelo.  ¡Auxilio!

Felicitaciones sinceras y merecidas, nuevamente, a Descemer Bueno, a Gente de Zona, a Enrique Iglesias, a Alejandro Pérez, al Ballet Lizt Alfonso, a la misma Lizt Alfonso (oye, tremendo “curralo,” señores, de verdad, qué buen trabajo el de Lizt Alfonso y su ballet, se está luciendo esta mujer).  Felicitaciones muchas, muchas, muchas, a todos los muchachos y muchachas del grupo de baile.

Y finalmente, por su exquisita presencia, su gracia natural, y su dulce contoneo, extiendo estas felicitaciones sinceras y bien merecidas, por el gran éxito del video, a la incomparablemente bella Ana Karla Suárez Lima.  Oh, my!  What a gorgeous beauty!  ¡Tiembla la tierra!

¡Felicidades a todos! What a wonderful and lively video!  Congratulations!

Oiga, Señor Director, ¡piedad!  Necesito una pastilla contra el infarto, por favor.  Yo creo que ustedes lo que quieren es matar a uno aquí.  No, no, no, vaya, ñó, ya esto es terrorismo.  Oye, chico, me van a matar del corazón.  ¡Alabao, esas cubanitas!  Ay, mi maye….

♥♥

Ricardo Trelles                                                                                                                                   Miami, FL  –  April 2014

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About Ricardo Trelles

Teacher, Writer, Traveler, Dreamer... and Salesman!
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8 Responses to Bailando… con mi Cuba

  1. ale's avatar ale says:

    Y el bailarín. Como se llama.?

  2. Hola Ale. No sé cómo se llama el bailarín, pero también hizo muy buen papel. Si contactas via email a la Escuela de Danza o Ballet Lizt Alfonso, seguramente alguien te puede decir el nombre del muchacho. Aquí te va el enlace del encuentro reciente con Enrique Iglesias, quien al parecer también quedó cautivado con la calidad del baile, la coreografía, y la actuación de las muchachas y los muchachos, y ha terminado filmando un video con la misma canción y el mismo cuerpo de baile. Saludos. http://www.liztalfonso.com/?page=Noticias&id=101.

  3. Edumis's avatar Edumis says:

    Me encantaron los dos videos… yo tambien conozco a Ana Karla y a su mamá… y son muy bellas las dos.

  4. Jesus's avatar Jesus says:

    Cual es el twitter de ana karla? que bella es, saludos desde Vnzla

  5. Sí, Edumis, muy bellas que son las dos, la mamá y la niña. Y los videos, buenísimos. Ya ves el éxito que han tenido, y la musiquita tan pegajosa ésta, que tiene a la gente loca aquí en Miami. Entras a mall (un centro comercial), y todo el mundo tocando la canción, y tarareándola, y moviéndose en su asiento, niños, jóvenes, tembas, viejos, todo el mundo. Saludos a ti, y a ellas allá en La Habana.

    Hola, Jesús. Ya yo no entro mucho a Facebook ni a Twitter, pero acabo de chequear Twitter, y hay una foto de Ana Karla y el piquete del Ballet Lizt Alfonso en medio de la pachanga de la filmación del video, con una blusita amarilla, y una niña bailando, y todos fiestando. Supongo que no les sea tan fácil a ellos desde La Habana acceder a todas estas redes sociales. Igual, mándale un tweet, @anakarlasuarez, https://twitter.com/Anakarlasuarez. Si deseas conectarte con ella a través de Facebook, véte a http://www.facebook.com/anakarla.suarez. Y sí que es una mujer hermosa, compadre. Saludos para ti en Venezuela.

  6. Candy's avatar Candy says:

    Yo quiero saber quien es el bailarin que baila unos momentos con Ana Karla al final del video, que lleva una remera negra y es de pelo corto y luego ella sigue pasando y el se mantiene en escena casi en el ultimo cuadro

  7. Hola, Candy. No conozco al bailarín que dices, ni a ninguno de ellos. Solamente a la bailaora, Ana Karla, y a su mamá. Si vas al sitio web del Ballet de Lizt Alfonso (http://liztalfonso.com/) seguramente encontrarás más información sobre los bailarines, que dicho sea de paso, “metieron pescao!” Si no eres cubana, o del Caribe, “meter pescao” significa lucirse en grande en algo, en este caso, en el baile. Sí que bailaron bien, todos, aunque a uno le pueda gustar una muchacha o un muchacho más que las otras o los otros. Y les quedó muy bien lo que hicieron, los pasillos y las vueltas, tanto en la parte del baile español como en las escenas de baile moderno y baile de la calle. No es por gusto que la canción haya merecido el Premio Grammy Latino (Latin Grammy) a la mejor canción del año (2014). Los premios (en inglés) son Best Song of the Year, Best Urban Song, y Best Urban Performance. Te lo estoy diciendo, muchacha, “este piquete metió pescao.” Congratulations to them! ¡Felicitaciones a Enrique Iglesias, Descemer Bueno (el autor de la canción junto con GDZ), y a Gente de Zona! Y ¡Felicitaciones a Ana Karla, los bailarines del Ballet Lizt Alfonso, y a Lizt Alfonso! ¡Se la comieron! Saludos, Candy.

  8. Ricardotrelles.com's avatar Ricardotrelles.com says:

    hola Trelles gusto leer todas tus lindas publicaciones.

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